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Atrapado por la Persona que Presta Ayuda

Si con frecuencia recibes ayuda de otra persona, en cuestiones de coaching y/o de terapias, por la cual realizas pagos, y eso se prorroga por mucho tiempo, te conviene pensar, reflexionar y analizar esa situación, ¿Qué es lo que tiene esa persona para ti? ¿Cómo te hace sentir esa persona para que acudas a ella? ¿Esa persona te da mejoras en el momento que acudes a ella, y así cada vez que te encuentras en situaciones similares se te hace necesaria?

Dependencia de quien presta ayudaExiste un dicho popular que dice: “a las personas, más que darles pescado se les ha de enseñar a pescar“. Con darles pescado se les soluciona un problema instantáneo, teniendo que volver, en un corto periodo de tiempo a buscar más alimento, dependiendo de quien lo da, sin embargo enseñándoles la actividad, se le facilita ser independiente pudiendo buscar su alimento cada vez que quiera y administrarse por si misma, siendo libres.

Normalmente una relación entre dos personas donde se establecen conversaciones para la ayuda, la facilitación, el acompañamiento, la aclaración…, pasa por cuatro etapas:

  • Se da un primer contacto donde hay indiferencia, posiblemente presentándose ansiedad y angustia, puesto que todavía no existe un contacto pleno por ambas partes.
  • Según va pasando el tiempo se inicia el conocimiento entre ambos, se van identificando y se comienza a usar un lenguaje común, encontrándose las posibles semejanzas e ideas que comparten.
  • Más tarde se pasa a una etapa de influencia, control o competencia de quien necesita afianzarse, incluso de tratar de fusionarse con el otro.
  • Una vez que ambos se conocen, se aceptan tal como son y se aprecia la ayuda, se está en una situación de intimidación o de colaboración.

Las cuatro etapas descritas tratan sobre lo que es una relación normal, donde no se ha dado ni la dependencia ni la codependencia por ninguna de las partes, en la ayuda, la facilitación, la aclaración, etc.

El coach, guía, terapeuta…, ha de respetar la individualidad de la persona que acompañe, interesándose por su crecimiento y madurez, dándose cuenta como se hacen las cosas, para evitar dependencia.

Cuando una persona acude buscando ayuda en otra y se llega al punto de entrar en dependencia, posiblemente se de alguna mejora instantánea, a una situación indeseada que se vive y no una solución real al problema, y al mismo tiempo se está creando otro inconveniente, como es la dependencia.

Aunque el coaching no es terapia ni dar soluciones, sino ayudar a que la persona sea capaz de despertar su potencial y encontrar sus soluciones, se podría llegar a una situación de dependencia como puede pasar en otras disciplinas como las terapias.

Algo muy importante que hay que tener en cuenta en la ayuda, la facilitación, la aclaración, etc., es que aquí no se puede buscar clientes que fidelizar y tener de forma permanente para asegurarse unos ingresos, sino que hay que centrarse en que la persona pueda desarrollar todo su potencial para encontrar sus propias soluciones y tener así su libertad. Esto ha de ser entendido muy bien por quien está acudiendo en busca de ayuda.

Una situación muy mala sería condicionar los encuentros por cuestiones económica, tratando de retener a quien solicita ayuda, para asegurar unos ingresos. Posiblemente en este caso se de el engaño y la estafa, y a cambio de un importe económico se de algún bien estar instantáneo.

Podría ser fácil caer en el círculo vicioso de la codependencia cuando ambos realizan el mismo juego, les funcione y de alguna forma lo saben y continúan con ello, posiblemente para disfrazar alguna situación que ambos no quieren ver o no quieren responsabilizarse de ella, también puede ser por costumbre de asistir a un lugar en donde se le escucha, paga y hace como que hace, sin obtener algún beneficio secundario.

La psicoterapia ayuda al humano a retomar su libertad emocional, psicológica, a que ejerza su voluntad, aunque es responsabilidad de cada uno el reconocerse frente a otros.

El coach, guía, terapeuta, etc., no lo sabe todo, ni todo lo resuelve, aunque si acompaña a la otra persona a encontrar sus soluciones y lograr sus cambios, aunque algunos asumen o aceptan responsabilidades que no le competen, como crear una figura de protector, padre o madre, o una red de apoyo que está presente ante cualquier circunstancia, lo que llega a crear dependencia.

La relación entre ayudado y ayudante es adecuado que termine cuando el ayudado sienta que ya ha llegado a las metas que se planteó, y puede seguir logrando más. Y por parte del ayudante, facilitador o acompañante, cuando ve en el consultante el auto apoyo por el cual vino, así como la madurez de saber discernir quién es él, y su medio, lo que le pertenece y lo que no quiere.

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Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.
Jorge Bucay.

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Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea, como un objeto para mi uso. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; si puedo caminar sin muletas, sin tener que dominar ni explotar a nadie.
Erich Fromm.

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La independencia del hombre consiste en esto: en que sabe lo que lo determina.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel.

Dver.

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