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Autoconocimiento en la Inteligencia Emocional

Autoconocimiento Inteligencia EmocionalConciencia de sí mismo significa tener un claro entendimiento de las emociones, fortalezas, debilidades, amenazas y capacidades. Esta es una habilidad crítica que muchas personas pasan por alto.

Las personas con un alto grado de autoconciencia reconocen cómo sus sentimientos y valores les afectan, y esto estará relacionado con las formas de interactuar con los demás. Tienden a ser considerados, en el sentido de que se toman su tiempo para pensar las cosas que son importantes para ellos, algo importante para su vida y su trabajo. Esta reflexión les ayuda a ser consciente de sus limitaciones y fortalezas, lo que les hace tener acciones sinceras al respecto.

El saber y conocer la inteligencia emocional comienza por la auto-conciencia, algo muy importante también para saber de nosotros, poco podríamos solucionar o a pocos sitios de interés podríamos llegar si no conocemos de nosotros.

Para llegar a tener conciencia de uno mismo se requiere la aceptación de las experiencias emocionales, que se nos dan, en vez de estar negando las respuestas emocionales o las reacciones que experimentamos ante situaciones que vivimos. Si somos conscientes y utilizamos la información emocional podremos tomar acciones con mejores decisiones.

La autoconciencia emocional permite a una persona sentirse mejor para hacer las cosas de forma excelente, en vez de reaccionar y actuar de forma descontrolada, impulsado por las emociones.

Sentimientos emocionales, que de forma descontrolada, sin ser conscientes de ellos, nos producen reacciones en forma de miedos, que nos paralizan, cuando tomamos consciencia y nos damos cuenta lo que nos está sucediendo, y conocemos esas emociones, las podemos convertir en competencias que nos aportan una precaución ante situaciones que nos pueden ser dañinas. Pasamos de algo no bueno, reacción de miedo que nos para, a algo bueno, ser prudentes y evitar posibles daños.

Las emociones son algo complejo, se puede tener como objetivo la búsqueda de una satisfacción, un premio, la felicidad…, sin embargo para llegar a esa situación deseada hay que dar diferentes pasos, en los cuales intervienen distintas personas y contexto, que nos influyen. Si somos conscientes de estas influencias y de los estados emocionales que se puedan generar, podremos seguir el camino más adecuado hacia nuestros objetivos, sin permitir que circunstancias ajenas nos lleven a reacciones en contra de nuestras metas.

El actuar firmemente en pro de los objetivos, no siempre es fácil debido a las adversidades que se nos presentan, aunque es posible desarrollar un grado de conocimiento, de nosotros mismos que nos permita darnos esa firmeza para continuara hacia nuestras metas.

Supongamos que planificamos un negocio exitoso, hasta conseguir ese objetivo nos podemos encontrar situaciones como las siguientes:

A lo largo de la actividad diaria alguien realiza una labor, que le hemos encargado y obtiene unos resultados que no es el adecuado para el éxito del negocio. El resultado de esa labor es el que es, se genera ira, que puede hacer que nos centremos en ella, y perdamos de vista las metas propuestas, pasando la ira estar en primer plano de la dedicación. Actuación incorrecta, inconsciente.

También podría ser que los acontecimientos del entorno, como es el económico, pueda ponerse de forma adversa para la consecución del éxito del negocio cosa que no podemos controlar, nos puede generar tristeza, la cual puede pasar a ser el centro de atención, dejando de lado el objetivo principal, el éxito del negocio, otra reacción incorrecta y no consciente.

Situaciones inciertas, en el camino al éxito de nuestro negocio se dan amenazas de los competidores, o la circunstancia en la que un cliente importante entra en un escenario que no sabemos si vamos a cobrar, cosas que hacen que no tengamos certeza sobre la marcha del negocio, generándosenos miedo, por desconocer si nuestro objetivo puede estar perdido. Si reaccionamos por este sentimiento de miedo, nos podremos quedar parados sin hacer nada, y nuestras metas ser inalcanzables, sin embargo si somos conscientes de la situación podremos actuar de forma proactiva.

También se podría dar el caso que recibamos noticias sobre que el contexto de nuestro negocio va a mejorar debido a la amplitud de oportunidades o de que un cliente concreto que nos va a comprar más, esto nos generaría emociones de alegría, dado que es algo que no esperábamos.

La felicidad se produce cuando trabajamos en un objetivo, y con carácter repentino y de sorpresa nos encontramos con noticias favorables que nos crean entusiasmo. Del mismo modo noticias desfavorables crean ansiedad que conducen a la tristeza.

Estos casos nos dan una idea, si somos conscientes, de cómo las emociones nos dan información sobre las situaciones, cosa que nos permite tomar decisiones adecuadas, y no simplemente reaccionar.

Un nivel de conciencia de ti mismo hará que las emociones te sean más valiosas, incluso que puedan ser parte integral de tu toma de decisiones. Las emociones no se han de evitar, sino que se han de tener en cuenta, siendo consciente de ellas, como factores importantes para tomar mejores decisiones.

Dver

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