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Coach y consejero

ConsejeroTanto en el coaching como en la consejería se ha de dar un aprendizaje del cliente ante los problemas en los que se encuentra, para dar solución a ellos. El consejero da consejos sobre el cómo hacer, mientras que el coach trabaja para que el cliente encuentre las solución dentro de sí, haciéndose de esa forma con una autonomía en sus acciones.

También tiene en común el coach y el consejero, que para realizar una buena labor profesional han de tener bien desarrollada su capacidad para escuchar, para así poder entender al cliente.

En el caso del consejero con el entendimiento del cliente, a través de la escucha, puede dar el mejor y más efectivo consejo, el que mejor se ajusta como solución al problema.

El coach con el entendimiento, producto de la escucha, podrá acompañar al cliente a que encuentre dentro de sí la solución a lo que le está originando el problema que padece.

En la consejería se requiere el conocimiento y la habilidad adecuada, además de la respuesta apropia del consejero al aconsejado, como solución al problema que le aqueja.

El consejero ha de:

– Establecer una relación de ayuda con la persona aconsejada, caracterizada por la cordialidad, respeto, claridad y empatía. La relación del coach es de acompañamiento.

– Facilitar el compromiso del cliente con la actividad que desarrolla, motivar al cambio y fomentar la participación en programas de desarrollado. El coach, en este sentido, se muestra de forma similar con su cliente.

– Promover el conocimiento, las destrezas y actitudes de la persona aconsejada, que contribuyen a un cambio positivo en los comportamientos relacionados con su actividad. El coach también realiza actividades similares.

– Estimular y reforzar las acciones de la persona aconsejada que facilitan el alcanzar las metas propuestas. El coach también estimula a su cliente a la acción.

– Trabajar adecuadamente con la persona aconsejada para reconocer y desalentar los comportamientos inconsistentes que pudieran frenar el progreso hacia sus metas. El coach da retroalimentación a su cliente.

Reconocer cómo, cuándo, y por qué involucrar a las personas para enriquecer o apoyar el plan propuesto. Es el cliente, manifestado en compromiso con el coach el que decide, en el coaching.

Adaptar las estrategias de consejería a las características individuales de la persona aconsejada. El coach siempre tiene en cuenta lo personal.

– Dar respuestas constructivas cuando el comportamiento de la persona aconsejada es inconsistente con las metas establecidas. El coach, con su arte de preguntar, ayuda que sea el mismo cliente quien se reconduzca, hacia lo que él se ha marcado como objetivo.

– Saber aplicar destrezas para el manejo de posibles crisis. El coach acompaña a su cliente para que prevenga las crisis.

– Facilitar que la persona aconsejada identifique, seleccione y practique estrategias que le ayuden a reforzar el conocimiento, las destrezas y las actitudes necesarias para mantener el progreso del aprendizaje y prevenir los posibles retrocesos. También el coach sigue algo similar con el cliente.

El consejero experto puede conseguir una mayor efectividad en su cliente haciendo uso del coaching, aunque de sus consejos, con el coaching podría conseguir que su cliente los tome de mejor forma, e incluso que ambos puedan encontrar mejores alternativas de soluciones.

Dver

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