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Manejo de la ira

¿Pasas demasiado tiempo fantaseando, cómo podrías vengarte de algunas personas? ¿Cuando te sientes mal, acostumbras gritar a tus seres más cercanos? ¿Cuándo estas en la carretera, actuaciones insignificantes de otros, alteran tu estado? ¿Cuándo presencias algún deporte tienes que abandonar el sitio, donde se desarrolla, por encontrarte amenazando a personas rivales o a los árbitros?

No se ha de permitir las reacciones descontroladas por la iraSi puedes responder sí a cualquiera de las preguntas anteriores o estás cerca de poderlo hacer tienes un problema de ira y necesitas controlarla.

La ira es un problema…

La ira, como todas las emociones, es algo normal en la vida. Tenemos nuestras emociones, por el hecho de vivir, y nos mantienen alerta para poder tomar las medidas adecuadas para protegernos y mantenernos alejados de lo que puede llegar a ser un peligro. Las emociones nos dan la fuerza para resguardarnos, cuando lo necesitamos. Investigaciones realizadas han probado que el pensamiento sin sentimiento suele conducir a la toma de decisiones poco adecuadas.

Al igual que todas las cosas, la ira con moderación puede, hasta estar bien, aunque en exceso suele ser perjudicial, y normalmente ocasiona problemas, aunque en el momento de reacción, por ella, no se sepan ver.

Mucha gente que tiene problemas con la ira no se da cuenta. Las personas con problemas emocionales generalmente se dividen en dos grupos, uno que piensa que hay algo mal con ellos, y otros que piensa que hay algo mal con todos los demás y no con ellos. Son muchas las personas, con problemas de ira, que están en este segundo grupo, pensando que si otras personas simplemente dejasen de actuar de la forma que lo hacen, ellos no estarían tan enojados. Las personas que piensan de esta forma son mucho más difíciles de ayudar, puesto que ponen el control en los demás y no en ellos.

¿Qué hacer si tu o alguien cercano tiene un problema de manejo de la ira?

El primer paso para poder afrontar, de forma efectiva, el problema es tomar consciencia y responsabilidad del problema de la cólera, para así poder actuar en lo que se puede controlar, admitiendo que se tiene un problema, al tiempo que se ha de dejar de culpar a otros por el comportamiento destructivo.

Si tienes una relación con alguien que no puede asumir la responsabilidad de su comportamiento, especialmente si te están haciendo daño a ti o a otras personas, es posible que esa persona no cambie, así que si eres víctima de abuso emocional o físico, has de asesorarte y considerar la posibilidad de abandonar esa situación.

Se llega a alcanzar situaciones en que se necesita ayuda para el problema de la cólera, aunque son muchas las personas con problemas de ira, que con frecuencia tienen dificultades para aceptar que necesitan ayuda, llegando a pensar, que admitir el problema y obtener ayuda de otros es un signo de debilidad o vulnerabilidad, sintiéndose incomodos con esa oferta de ayuda. La verdad es que el guerrero que tiene una guerra por sí solo casi nunca la suele ganar, por tanto seamos humildes, y démonos cuenta que todos necesitamos ayuda.

Si eres una persona enojada, posiblemente sientas resentimiento por tener que hacerlo tú mismo todo, resultando difícil llegar a darse cuenta que no tiene por qué ser así, y de hecho, no lo puedes hacer solo, necesitas de la ayuda de alguien más.

5 Pasos para el manejo de la ira

A la persona con problemas de ira le resulta adecuado trabajar con un profesional, de forma permanente, para que le ayude a encontrar la raíz de su ira y así poder dar soluciones a los problemas que están provocando enojo. Aunque mientras se está haciendo este trabajo, a largo plazo, también se puede ir realizando un programa en el cual se va aprendiendo, para ayudarse a lidiar con esos momentos de descontrol, poco adecuados.

Conciencia: Si sabes lo que estás sintiendo en tu cuerpo y eres consciente de tus pensamiento, serás capaz de tener control sobre tus sentimientos y podrás hacer algo al respecto.

Conéctate: Si eres capaz de conectar en tu cuerpo las sensaciones y pensamientos a las emociones, puedes elegir calmarte, en lugar de reaccionar de forma poco conveniente.

Respira y siente tu conexión al mundo: Al respirar y sentir la conexión con el mundo que te rodea, puedes serenar tu sistema nervioso, de emergencia, para que no te haga reaccionar, pudiendo activar un sistema más adecuado y seguro.

Visualízate: En lugar de aferrarte a tu emoción calma tu cuerpo, imaginándote otras mejores situaciones y así deja marchar esa ira tóxica. No se trata de evadirse, aunque si pasar la atención a otra cosa, para no entrar en reacción poco conveniente.

Reorientar: La ira suele ser impulsada por la obsesión, y por ello cuanto más piensas en lo que estás haciendo mal, peor te sentirás. Una vez que hayas tomado conciencia, y hayas conectado a tu sentir, y dejes marchar esa situación, antes podrás redirigir tu atención a algo mucho más agradable.

Toda persona puede aprender a controlar su ira y no estar en permanentes reacciones poco adecuadas.

En este mundo de hoy, existen muchas circunstancias que pueden hacer sentir enfadado, como la indignación justificada, que se ha de tratar de usar con fines constructivos, acabando con la injusticia y exponiendo la hipocresía y la mentira, para con ello hacer del mundo un lugar mejor, sin hacer daño. Todas las personas de este mundo nos merecemos aprender a dirigir la rabia que pueda surgir en un momento determinado y conducirla hacia acciones correctas.

Guan Magec

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