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Reacciones ante la frustración

Cuando una persona, mediante sus acciones, consigue los objetivos propuestos, tendrá una satisfacción, pero si no los consigue lo que tendrá, normalmente, será frustración, cuya intensidad variará en función del valor que para cada individuo tenga la necesidad.

Diferentes formas de reaccionar ante una situación de fustraciónHemos obtenido esos resultados participando con nuestra intervención y no esperando a ver qué sucedía, realizamos un esfuerzo en acciones, y por ello hemos de aprender de esas experiencias, aunque se nos haya originado un estado de frustración.

Los obstáculos o barreras que nos impiden la consecución de nuestras metas nos ocasionan tensión psicológica, a lo que denominamos frustración.

Una frustración continuada puede conducir a una persona al fracaso psicológico.

Normalmente sucede que las personas que no alcanzan sus objetivos y queda una necesidad no cubierta les surge la frustración, lo que suele generar reacciones, cuya intensidad por lo general depende del individuo afectado.

Formas de reaccionar ante la frustración:

– Con Agresión proyectando su descarga emocional contra las demás personas, para tratar de proteger su autoestima.

– Auto-represión dirigiendo toda la culpa hacia sí mismos, llegando a reprimir las necesidades insatisfechas, olvidando para poder sacar la necesidad de su estado consciente. El problema surge cuando esa necesidad se manifiesta como deficiencia o enfermedad.

– Huida o retirada dándose un abandono tanto físico como psicológico de la actividad en la que se ha producido la frustración. En ocasiones esto es una solución. Si por ejemplo se ha propuesto objetivos que son inalcanzables, se realiza todo el esfuerzo posible, pero otras circunstancias ajenas a nosotros se nos ponen totalmente adversas, no nos permiten alcanzarlos.

– Dar excusas inventando razones convincentes respecto a la incapacidad para alcanzar las metas, e incluso argumentando que su objetivo y el esfuerzo por ello, no valen la pena. También tratando de proyectar la culpa de sus fracasos hacia otras situaciones o personas.

– Traslado del objetivo a otra actividad a la cual se dedica con todo su empeño para poder sentirse compensado de su anterior incapacidad imaginaria o real.

– Racionalización es el modo más sensato para actuar ante la frustración, analizando las causas del fracaso, para así aprender y llegar a tener éxito en otra ocasión.

Las personas tendemos a desarrollar nuestras propias formas para redefinir las situaciones de frustración, para así proteger nuestra autoestima de la ansiedad que se ocasiona en los fracasos.

Las sesiones de coaching suelen ser un formidable medio para ayudarnos a ver nuevas formas de seguir hacia nuestras metas, tras habernos topado con algún obstáculo en el camino.

La facilidad, rutina y espontaneidad, con la que hacemos las cosas, en parte es el resultado de haber superado el miedo por la frustración y el fracaso.

¿Te gustaría compartir con los demás, tus formas de tratar la frustración? Enséñanos tus puntos de vista. 

Dver.

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